Dura cronoescalada para Torres


          Lo ha dejado bien claro el siempre ecuánime Vicente del Bosque. Que nadie piense que Fernando Torres no tiene opciones de asistir a la próxima Eurocopa. Sólo depende de él. Lleva 24 partidos sin marcar, pólvora más que mojada, y las cifras de su primer año en el Chelsea son ridículas para alguien que vive del gol desde chavalín. Con la selección, su promedio roza el tanto cada tres partidos (27 en 91). Llevaba seis años sin faltar, a no ser por lesión. Pedrito, menos mediático, afronta un dilema similar, también está a tiempo. Al azulgrana le falta la chispa necesaria, esa frescura que le hizo titular, y nadie dijo nada, en la mágica final de Johannesburgo. Raúl Albiol es el que peor lo tiene de los tres, no cuenta para Mourinho y su demarcación se antoja más que cubierta con Piqué, Puyol, Javi Martínez y Sergio Ramos. La irrupción de Muniain y Soldado, más que significativa. Ambos disponen de papeletas válidas para entrar  en la lista definitiva de 23, dependiendo de lo que suceda finalmente con Pedrito y con David Villa, que se recupera con ilusión de su fractura de tibia. El especialista Navas, único extremo puro, se presume indiscutible, al tiempo que Jordi Alba le gana la partida a Monreal en el lateral izquierdo.

          Esta ausencia de Torres le puede venir hasta bien. Físicamente está recuperado, exhibe su potencia de antaño y sabe que, con poco que demuestre, estará al final entre los elegidos. La historia juega a su favor. Su gol a Alemania en Viena le convirtió en el Marcelino del siglo XXI y es querido y respetado por el vestuario, lo mismo que el Guaje, además  máximo goleador de siempre en la selección. Ambos llegaron de milagro al último Mundial, salían de sendas lesiones y Del Bosque les esperó. Torres, peleado con el balón, sin tacto, sin ritmo, lo acusó más, aunque acabó participando en la jugada que culminó felizmente Iniesta. Si todo va bien y no surgen contratiempos, lesiones, se supone que serán tres los nueves que figuren en la última convocatoria: Fernando Llorente y dos de los otros cuatro aspirantes. Lo de Villa habrá que verlo, difícil, meses sin jugar, conoce al dedillo el estilo Barça, sí, pero va pasando el tiempo y su cénit como futbolista lo alcanzó en la anterior Eurocopa. Soldado y Negredo dependen de la evolución de los dos hoy ausentes; si no se recuperase ninguno, entonces sí irían ambos.

          Decíamos en el primer párrafo que Torres sólo depende de él. Hay que matizarlo. El fútbol, como juego colectivo, requiere armonía, equilibrio y calidad para que el funcionamiento de un equipo sea eficaz. Máxime en el caso de un goleador, pues si no ve un balón en condiciones, complicado que acabe dentro de la portería. Y en este sentido, el Chelsea actual es el lugar menos idóneo para invertir una racha. Los blues sufren la peor crisis desde que Abramovich aterrizó en Stamford Bridge. Vilas-Boas está en el paredón. El ruso no quiere despedirle, ya no sólo por el quebranto económico, que le debe dar más o menos igual, sino porque sabe que al joven técnico portugués le están haciendo la cama. Por si fuera poco, el siempre polémico Pinto da Costa, presidente del Oporto, ha llegado a decir que Mourinho llama a los pesos pesados del vestuario londinense para malmeter contra el que fue su ayudante y en su día decidió buscarse la vida por su cuenta.

          El problema de Abramovich, que no puede ni ver a Mou, no es su actual entrenador, sino buscar salida a gente como Lampard, Drogba, Terry y algún otro, futbolistas en evidente cuesta abajo. Además de envejecer, el Chelsea no sabe a qué juega, ni contragolpea ni elabora, no hay centrocampistas pensantes, depende en exceso de la clarividencia de Juanín Mata. Ya dedicaremos tinta uno de estos días a la crisis de los blues. De momento, las especulaciones se hacen sitio y surge incluso el nombre de Rafa Benítez como posible sucesor de Vilas- Boas. A Torres le vendría de perlas, ambos fueron básicos en el Liverpool más competitivo de los últimos tiempos. Sin embargo, el problema no quedaría resuelto si Mou continuara encizañando. No olvidemos que Benítez fue el único culpable de que el técnico de Setúbal no conquistara la Champions con el Chelsea, fea cicatriz en su exitoso palmarés profesional. Y parece que Mou no lo quiere olvidar.

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2 responses to this post.

  1. Torres es la MENTIRA más grande del fútbol mundial. Elevado a los altares por el periodismo rojiblanco que es mayoría en la capital. Vive de meter un gol importante en su carrera gracias al mediocre Lahma. Ya está bien de que nos vendáis esta infamia de futbolista que vive de vuestros halagos y no de su fútbol. Porque como futbolista es una farsa que demuestra la mediocridad de comentaristas como Petón, cuyo único mérito es adornar de florecientes palabras sus vacíos conocimientos futbolísticos. Ires a la vía.

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  2. Posted by Chus Jimenez Abalo on 24 febrero, 2012 at 19:07

    Un articulo con el que estoy de acuerdo en lo que se refiere al Cheisea y su juego .Ver un partido es una desesperacion para mi ( SIEMPRE fiel al NIÑO TORRES),errores en la defensa de verguenza, no crean juego,Sturridge va por libre,Torres tiee fuerza y abre huecos pero no le ven. Mata ¿que decir de otro de mis preferidos?…juega,ve pero nadie acude….En fin!!ojala lo de Rafa Benitez sea cierto…..

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