Astiazaran, vete tomando nota


Publicado en  No sólo Real Madrid       nosolorealmadrid.blogspot.com

Texto: Javier Sánchez (29 septiembre 2011)

      El maltrato al hincha

          La Champions, el mayor torneo de clubes del planeta. El Chelsea, uno de los gigantes del continente. El Valencia, un equipo que peleó toda la temporada pasada  por estar en una competición así, por jugar ante rivales así. Mestalla, un campo que acostumbraba a estar lleno hasta la bandera. “Mestalla nunca falla”.
          La hora del partido era idónea. El clima, perfecto. El momento de forma del Valencia invitaba a soñar con un resultado positivo. Hace sólo 10 días en ese mismo escenario los de Emery habían plantado cara en un partido memorable al temible Barcelona. Deberíamos pensar que las entradas estaban agotadas hace días. Pues bien, enciendo la tele y me encuentro con el horroroso blanco de las butacas vacías, casi 20.000 como me enteré después. Desconozco si se debe al precio de los abonos, de las entradas o a otro motivo que se me escapa, pero no es normal. Que nadie piense que esta es una crítica a la afición valencianista. Nada más lejos de la realidad. Esta es una crítica a los mandamases del fútbol español, que entre unos y otros, están dañando a sus clientes más fieles, los hinchas, y están matando lentamente el negocio que los ha hecho ricos.
          Es complicado ver hoy en la España un estadio lleno. Asociamos por ejemplo San Mamés a ambientazo y cartel de “no hay billetes”. Sin embargo en el partido ante el Betis de la 4ª jornada presentaba una entrada bastante floja. Lógico. ¿Quién va al fútbol un domingo a las 10 de la noche? Yo, que me considero bastante forofo, si tuviera que ir a un bar (no digamos ya al Bernabeu) para ver al Madrid a esas horas probablemente me quedara en casa e intentara sintonizarlo gratis por internet.
          No hablemos ya de las paupérrimas entradas que se producen en campos como el Alfonso Pérez de Getafe o Son Moix. ¿Qué más da que ahora se llame Ono o Iberostar Estadio si no va nadie?
La copa del Rey, salvo honrosas excepciones, mejor ni nombrarla. Ni hablar tampoco de la liga Adelante.
¿Qué hacer para corregir esto? En mi modesta opinión: – Retocar los horarios pensando también en el aficionado que va al campo y no solo en el telespectador. Salvo el sábado, nunca fijar partidos más tarde de las 21:00. El partido de las 12 del domingo en cambio me parece una buena iniciativa. En definitiva, ajustar los horarios del fútbol a la vida del ciudadano medio y no intentar que sea al revés.– Bajar drásticamente el precio de las entradas. El fútbol interesa, es una realidad social. Yo obligaría a los clubes a cubrir un porcentaje amplio de sus gradas con localidades entre 5 y 20 euros. ¿Y si en el reparto televisivo se “premiase” a los equipos que llenen su estadio? Esto compensaría a los ingresos que dejarían de obtenerse por la bajada del precio de las entradas. Para el operador televisivo, la ventaja radicaría en la mejora del producto que ofrece. A mí por lo menos me motiva más sentarme delante de la tele a ver un partido en el que las gradas están repletas y hay colorido. Piensen en la imagen que tienen de la Premier o la Bundesliga. Probablemente muchos de sus partidos tengan menor nivel deportivo pero “apetece” más verlos.
También se podría valorar la vuelta de las gradas de pie, pero esto da para otra entrada. – Gradas para las familias, acercar a los niños al fútbol, tal y como se hace en algunos estadios ingleses como el Emirates. El niño que va hoy regularmente al futbol, es el potencial abonado fiel de mañana.

          Comparemos ahora el escenario real con el que nos encontramos y el escenario utópico que propongo usando a los mismos protagonistas: Una familia de Getafe, padre, madre y dos hijos que no tienen plan para un domingo.
          Escenario Real: El hijo propone ir al fútbol. Tiene la suerte de vivir muy cerca del Alfonso Pérez y esa noche juega contra su Atleti. El partido es a las 22:00. Todos madrugan el lunes, pero se plantean hacer el esfuerzo. Acuden a las taquillas y se encuentran con que cada entrada les sale por 70 euros. 280 euros para el bolsillo de unos padres mileuristas. Tras este nuevo sobre esfuerzo, acceden al campo que está casi vacío. Nadie canta, hay un tío dándole a un bombo y los que le rodean le miran como si estuviera loco mientras comen pipas. Acaba el partido. El espectáculo sobre el campo ha sido bueno, pero ¿ha merecido la pena? Llegan a casa a las 12 y pico de la noche, la 1 cuando finalmente se acuestan. A las 6:30 de la mañana del lunes suena el despertador, mientras el padre recuerda el partido y piensa “En que horita, una vez Santo Tomás y no más”. La familia no vuelve a ver un partido, el padre sigue siendo sólo del Madrid, un hijo del Barsa y el otro del Atleti. A la madre sigue sin interesarle el fútbol un pimiento.
          Escenario utópico:  El hijo propone ir al fútbol. Tiene la suerte de vivir muy cerca del Alfonso Pérez y ese día juega contra su Atleti. El partido es a las 12 de la mañana.  Acuden a las taquillas y se encuentran con que cada entrada les sale por 5 euros, ¡estupendo! Por 20 euritos la familia tiene un gran plan para la mañana del domingo. Acceden al campo y la mirada ilusionada de los niños se encuentra con un campo lleno, con banderas azules ondeando al viento y los gritos de los hinchas retumban en todo el estadio. Ven un buen partido, disfrutan, y están en casa para comer. Durante la comida únicamente se habla del partido y todos coinciden en que van a repetir. Y así es, cada vez más asiduamente. Un par de años después son abonados. Los hijos siguen siendo del Barsa y del Atleti, el padre del Madrid. Pero en su corazón hay cada vez más espacio para ese Geta con el que sufren y disfrutan cada dos semanas. La madre, a la que antes el fútbol la importaba un pimiento, es ahora forofa del conjunto azulón y no se pierde un partido.
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2 responses to this post.

  1. Posted by Rodrigo on 20 marzo, 2012 at 18:02

    Sólo veo una pega a lo que dices.
    El partido de las 12.00 tampoco me parece adecuado, ya que la familia deja de ir a ver a las categorías inferiores, cosa que es destrozar el fútbol desde abajo.

    Responder

  2. Posted by Gabi on 16 marzo, 2012 at 20:33

    En el Depor han seguido la fórmula que planteas y este año en 2ª hemos superado los 25.000 socios y tenemos Riazor lleno cada partido.

    Responder

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