69 Premier Street


Publicado en:  Fútbol Británico (23.03.2012)        www.futbolbritanico.com

Paisaje inusitado

José Manuel Díaz nos escribe su primera nota para Fútbol Británico, donde regularmente nos dejará su particular visión sobre la Premier League

The Guardian

          No me ponía a escribir de la Premier desde hacía tiempo. Demasiado tiempo. Desde aquellas gratificantes escaramuzas en el blog que me abrieron en el Pirulí. Pero tuve que escaparme para no convertirme en escudo humano de las iras de los aficionados debido a los desmanes cometidos por los responsables de programación. Allí llamas para protestar y no te cogen ni el teléfono, pese a que uno de los infinitos departamentos tiene como titular a un tal Defensor del telespectador, o algo parecido. No hacen ni caso. Acabé fatigado de dar tantas explicaciones y tantas veces la razón a aquellos que reclamaban llenos de sentido común. Me gustaba contar acerca de la efervescencia de la mejor liga del mundo. La gente de Fútbol Británico me abre ahora la posibilidad de contar historietas y acepto encantado. Sirvan estas primeras líneas para agradecer la confianza mostrada y para garantizar cierta regularidad a los internautas. Ya teníamos la intención escribir acerca de los ingleses en El opio del pueblo, pero este nuevo proyecto, boyante, meticuloso y riguroso, por lo que se ve, asegura que aquello que podamos contar va a llegar directamente, y en castellano, a gente que se interesa por la genuina esencia que siempre desprenderá el fútbol de las Islas. Ellos lo inventaron y eso se nota.

           El paisaje ha cambiado bastante en Inglaterra desde los tiempos del resbalón de Terry. Entonces nadie discutía la hegemonía de los equipos Premier, hasta el Balón de Oro se lo dieron aquel año a Cristiano y no a Messi. Y merecidamente. Aquel Man United era el mejor, Ferguson presumía de la mejor plantilla de todas las que había dispuesto. Pero han pasado cuatro años. Se marcharon Cristiano y Tévez, nada menos, y sólo llegó Chicharito. Giggs y Scholes, obligado a volver, ya no pueden tirar más del carro en las grandes citas. Todo tiene un límite, aunque la leyenda se agigante cada partido. La enfermedad de Fletcher ha hecho mucho daño. Berbatov, pichichi el año pasado, no rasca bola y anuncia su adiós. El equipo necesita remodelación, se ha fallado en la transición. La política de austeridad también ha influido. En el Chelsea, lo mismo, la gente se ha hecho mayor, pero peor aún, pues se ha quedado sin centrocampistas con control de balón. Deco, Ballack, incluso Belletti, se fueron todos a la vez y no llegaron sustitutos. Y Lampard ya no es el que fue, entre lesiones y pérdida de fuelle. Hasta le salen ofertas en China, también a Ferdinand, impensable hace un par de temporadas. Los clubes ingleses se han apretado el cinturón, salvo el Manchester City, y eso también se nota. Lo primero, pagar a los futbolistas, y lo que quede para fichajes. Si no hay, con los mismos. Por eso ha descendido esta temporada el nivel internacional de los grandes equipos ingleses. De tres semifinalistas a un cuartofinalista en Champions.  Han envejecido y no se han reforzado convenientemente.

          El Arsenal aguanta con lo que le queda y resistirá la probable salida de Van Persie. En el Emirates manda el estilo. La gente siempre se divierte, 60.000 cada partido, haya títulos o no. Wenger es el artífice. Que no hay dinero, no pasa nada, seremos cuartos o quintos, pero las cuentas lo más saneadas posible. Filosofía respetable. El Liverpool también es víctima de límites presupuestarios. Desde que se marchó Xabi Alonso no ha vuelto a controlar el juego, desde que lo hizo Benítez ha perdido competitividad para estar entre los mejores. Sin embargo, el petardazo  lo puede dar el Manchester City, sin cortapisa económica alguna, lo que haga falta. Con un plantel de lujo y un entrenador cotizado, se supone. La gran duda es discernir si el espíritu conservador de Mancini es necesario o no para alcanzar las cotas más altas. Hasta qué punto está ello influyendo en los resultados de los sky blues las tres últimas temporadas. O quizá sea que haya que cubrir unos plazos, posiblemente más cortos  por el deterioro de los rivales. De tener medio título en el bote a poder dejárselo al United además, todo un abismo. Ya no se gana fácil. Europa es historia. El objetivo único continúa siendo la Premier, pero ahora son otros los que disfrutan de ventaja y están acostumbrados a ganar. Será un bonito sprint, casi inédito, ya que el City ganó su última liga el año que el United conquistaba su primera Copa de Europa (1968).

          Personalmente nunca había seguido tan de cerca la liga inglesa hasta que tuve que empaparme, normal. Fueron tres años intensos. Los más veteranos veíamos al Liverpool y los demás en aquellas transmisiones de TVE a finales de los 80, luego partidos señalados, recordando siempre algún viajecito inolvidable con la radio… Aquella temporada 2007-08, repleta de sucesos, emoción y espectáculo. La brillante irrupción de Fernando Torres en la historia del Liverpool, aquel gol al Chelsea en Anfield y todos los demás. Cristiano logró aquel año su balón de oro, se salió, como siempre. Tévez enseñaba al mundo su calidad. Aquel Arsenal celestial, embalado, que cambió su rumbo el día que partieron la pierna a Eduardo da Silva en  Birmingham. Con Fábregas, ya líder, Flamini, Rosicky y Hleb, más Van Persie y Adebayor. Abramovich despedía a Mourinho después de que Martin O´Neill le mojase la oreja en Villa Park. Llegaba Juande Ramos a Inglaterra. El 50 aniversario de la tragedia de Munich con aquel emotivo derby de Manchester. Y al final, el título para los Red Devils. Como casi siempre en los 20 últimos años. En la actualidad no estamos tan puestos como cuando nos pasábamos todo el santo día viendo imágenes, partidos, resúmenes, entonces casi no se nos escapaba una, llegas a conocer el estado de forma de cada equipo… Ahora veo los partidillos más atractivos y me gusta seguir la evolución del juego y de los distintos equipos, sus estilos de juego, cada vez hay más equipos que abandonan el típico estilo británico. Y no les va mal. Se hará lo que se pueda, desarrollaremos lo que sea menester.

          Muchos aspectos, recuerdos y reflexiones por venir. ¡Y la selección inglesa, claro! Sin seleccionador, a las puertas de la Eurocopa y todos los futbolistas pidiendo a Redknapp para manejarlo a su antojo, cansados de las normas de Capello. Pearce ya se quitó del medio por si acaso. El técnico que llegue al banquillo tiene que decidir si juega Lampard o Gerrard, sólo uno, o ninguno, nunca los dos. Y ambos deben tener algo de peso, aunque nunca se llevaron bien. Y qué hacer con Ferdinand, Terry y algún otro. ¿Y si Harry no se atreve? No hay escapatoria. Benítez ya ha dicho que tanta incertidumbre puede ser un problema serio. Ya iremos contando, que la gente nos proponga también. Lo de Torres merece también un capítulo aparte. De momento, parece que Muamba lo va a contar, que es lo más  importante después de cómo estaba el panorama en las horas posteriores al infarto. Lo dicho, suerte a Fútbol Británico, que no decaiga. Un placer.

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